
Realizado para la simpatica Brenda! un poco de elegancia para un tema poco elegane...Enjoy!
Diseño de chapitas para Grupo de música Chileno Tunacola & Whale, estilo Electro pop.
Eran unos diez hombres vestidos de uniforme y con armas en sus manos, acostados sobre el pasto esperaban la señal. Los acompañaba una noche tibia mas unos arbustos los protegían escondidos frente al edificio que estaba en la calle de al frente. Ese era el lugar…
Lo recorrían soldados, también llevaban armas, eran los enemigos de los escondidos quienes miraban para todos lados, hablando fuerte, gritando ordenes ya que presentían que pronto iban a luchar por el secreto que con furia guardaban tras esas murallas.
Entre los escondidos resaltaba un hombre rapado, vestía una camiseta blanca, pantalones de combates, el fuerte entre ellos. Por una razón extraña lo sentí cerca de mi e incluso pode escuchar lo que pensaba “tendré que entrar solo, si vamos todos nos descubrirán…el tesoro es importante, necesitamos salvarlo”. No pode imaginarme de que hablaba, pero presentí que era una locura, me asuste y él estaba decidido a entrar.
Ya en el interior del edificio empezó a buscar, estaba lleno de corredores infinitos atochados de soldados y hombres con delantales blancos. Parecían científicos y solo hablaban del agua, de la calidad de ésta y de la temperatura del lugar. Volví a escuchar el pensamiento de mi soldado, quien disfrazado con un delantal dijo: “tiene vida mi tesoro y necesita de el mar para vivir”. Así rápidamente miro el suelo estaba lleno de rendijas donde pasaban torrentes de agua. Siguió casi en silencio caminado por entre los pasillos, casi no respiraba y ya no llevaba armas solo su corazón. Paró en seco cuando encontró una puerta en el suelo con manija giratoria como las de submarino, la giro con mucho cuidado hasta que abrió, vio una escalera cubierta de agua y sin pensarlo bajo.
Entro a un corredor que para estar bajo el agua estaba bien iluminado, era estrecho ya que en ambos costados habían jaulas con peces vivos; él no tenía problema para respirar y nadaba tranquilo mirando cada pez a su pasar hasta que al fondo vio una luz fuerte, con calma bajo para llegar.
En otro lugar del edificio ya habían notado la presencia de él, se movilizaban rápido para poder detenerlo no querían que se llevara su botín.
La luz lo llevó hasta un pez dorado lo miro con cariño sabia que el tesoro había encontrado, justo en ese minuto se dio vuelto y me miro y me dijo: “acá está, ya está seguro lo llevare y cuidaremos de él…”. Sí, me hablo a mí, yo había estado todo el tiempo con él y ahí me encontraba nadando junto a él, no supe que decir solo sonreí y lo bese.
Escuchamos como se habría una compuerta y el nivel de agua empezó a bajar bruscamente, nos habían encontrado teníamos que arrancar. Lo mire a sus ojos y le devolví el pez a sus manos, no dije nada, él tampoco, no era necesario. Vi como nado alejándose de mí.
Los hombres se acercaban, venían enfurecidos y podía escuchar sus armas, ahí supe que venía a quitarnos lo que era nuestro y yo estaba dispuesta a entregar mi vida por el pez y por él.
En la casa tenemos un lindo niño que es FANATICO de los dinosaurios y esta ilustración fue su primer encargo, cuando lo vio le encanto, pero me dijo: "Te falto hacer al rapidoraxor"...creo...luego me estaba prestando un libro con mil dinosaurios para que los pudiese hacer a todos...jajajaja. Dinosaurios grrrgrr! dedicado a mi sobrinito Julián alias "Ross de Friend´s".



Para empezar este plato necesitamos el amor que crece en la casa de mi hermana ya que te cuida con desayuno a la cama y te sorprende con una huerta en el patio trasero, donde cultiva: cedrón, cibullet, tomates y unos ajíes de puta madre!
Orgullosa de sus facultades como mini agrónoma me preparo un paquetito con un poco de cada especie y vegetal. Y feliz volví a la ciudad.
Ya con mis ingredientes en casa de Ricardo preparamos una cena que fue digna de chuparse los dedos, Sazonado con besos a base de pescado, vegetales y mucho ají.
Golosa como siempre pedí que mi postre fuera un rico masaje que sin darme cuenta termino con las manos no precisamente en mi espalda… y perdí el control, disfrutando ese sabor que tiene el libido, con pensamientos deliciosos en lujuria y abundante en contorneos que poco a poco revolvía mis pensamientos, ya se podía oler como se cocinaba la idea de que en algo mas que suculento continuaba la velada.
Fue en una décima de segundo cuando sentí como hervía la fricción que hacían sus dedos con mi cuerpo, mis ojos abiertos de par en par notaron algo extraño en tan gustosa cocción, mis sensaciones despertaron a un ardor desconocido y fue en ese momento cuando recordé ¡la tan querida huerta de mi hermana! Y sus muy adorados ajíes de puta madre!…saca las manos de ahí! Grite.
Apagada ya la pasión y bajo el chorro de una ducha fría, el cocinero de cabecera pedía perdón y prometía lavar sus manos antes y después de cada comida. Creo que esa fue la lección.